El Rock edulcorado de los 80s.
Por: Alejandro Segovia.

Cuando pienso en la campaña discográfica de BMG Ariola lanzada en 1986 llamada «Rock en tu idioma» no puedo evitar asociarla con una sola palabra, «domesticación» aunque quizá pudiera ser también, «genialidad.»

Reconozco que esta percepción tan crítica a la campaña no siempre fue así y en su momento solo me dejé llevar como muchos, por la novedad de conocer a otros grupos y solistas.

Es impresionante como aún existen seguidores de lo que en su momento fue malinterpretado como un movimiento legítimo y no como lo que realmente fue, una campaña de ventas muy bien diseñada.

Con una incipiente democracia en España, una recién terminada dictadura militar en Argentina y una galopante dictadura partidista en México, estos países comparten el tronco común de tener artistas que con el afán de lanzar un mensaje de denuncia al mundo, se vieron condenados muchas veces a la censura de su gobierno o simplemente, a ser ignorados por el público masivo por falta de medios de difusión.

Esta circunstancia fue muy bien aprovechada por quienes capitalizaron tanto el esfuerzo creativo de los artistas, como la posibilidad de refrescar el mercado discográfico con bandas efectistas y sedientas de difusión mediante la campaña Rock en tu idioma.

España:
Durante la «Movida madrileña» y luego «Movida española» iniciada durante la Transición democrática tras la muerte de Francisco Franco en 1975, se destapó un movimiento contraculturál que además de la música y el cine, reveló toda una forma de vida basada en la transgresión, la creatividad, las drogas y el sexo. Es decir el derrumbe del Statu quo de la España costumbrista del caudillo. Sin embargo, los artistas contratados para la campaña de BMG transmitían otro mensaje, desenfadado, divertido y edulcorado de lo que en principio fue un auténtico grito de libertad y protesta.

Un ejemplo muy claro del movimiento primigenio español son las películas como:
«Que hace una chica como tu en un sitio como este,» y «Tigres de papel,» ambas dirigidas por Fernando Colomo entre 1977 y 1978,

o «Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón» primer largometraje Escrito y dirigido por Pedro Almodovar en 1980.

Argentina:
Si bien es cierto que gracias a la campaña de Rock en tu idioma conocimos a grupos argentinos que de otra forma quizá nunca hubiesen sido famosos en México, también es verdad que la imagen que de esos grupos promocionó BMG, tenían poco o nada que ver con el movimiento musical que luchó contra la persecución de la «Junta militar» desde su trinchera y con un legítimo desarrollo creativo underground.

Fue por eso que la versión del Rock argentino promovido por BMG, excluía álbumes muy importantes de bandas extintas como Serú Girán,

En el libro «Rock y dictadura», del periodista Sergio Pujol, se recopilan y analizan los duros años de la persecución militar a las bandas de rock y como artistas como Charly García utilizando su prosa poética, lograban evadir la censura de forma tal, que aún hoy, seguimos cantando canciones como «Nos siguen pegando abajo,» «Los dinosaurios» o «Alicia en el país.»

Así pues, el catálogo de Rock argentino de la campaña «Rock en tu idioma» distaba mucho de ser el reflejo de aquellos tiempos de lucha, aunque se integrasen producciones que traspasaron la frontera comercial y de censura.

El colmo fue cuando para apretar mas la cuña, en Mexico desde Televisa se lanza a un tristemente célebre cantante argentino etiquetado por la empresa como «El ángel del Rock» el tiro de gracia de la insurgencia musical argentina en Latinoamérica.

México:
Si bien en México no existía como tal un régimen militar ni una persecución expresamente al Rock, si había un contubernio manipulador y perverso entre los medios y el gobierno federal, para acallar las voces que desde el movimiento estudiantil de 1968, sentó las bases de la música undrerground.

Por lo tanto, al revisar el catálogo de Rock mexicano dentro de la campaña de BMG, salta a la vista como tanto en el discurso de sus letras, como en la imagen de las bandas, no hay ni un atisbo de recuperar la rebeldía «si es que algún día la hubo» del Rock nacional de los 70s y 80s.

Nuestro Rock ha sido domado, domesticado y envuelto en celofán.

Todo lo anterior no importaba para nadie, era por fin, Rock en tu idioma.